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Génesis 25:21 NBLA
Lectura: Génesis 25-26
Sara y Rebeca estaban en situaciones similares. Ambas mujeres eran estériles y estaban casadas con hombres a quienes el Señor les había prometido una gran descendencia. No obstante, Dios les permitió tener hijos, tanto a Rebeca como a Sara, de forma diferente. Isaac sabía que Dios tenía el poder para darle hijos a Rebeca, así que, primeramente, se puso a orar por ella y Dios se lo concedió.
No hay un molde que use Dios para formar nuestras vidas. Él tiene un plan distinto para cada uno de nosotros. Nunca debo comparar mi historia o mi vida con la de otra persona. Sólo me corresponde mirar hacia arriba, pues Él me dio vida y debo buscar hacer Su voluntad.
Señor, en ocasiones me cuesta no compararme o anhelar la vida de otra persona. Eso me distrae del hermoso plan que diseñaste para mí. Ayúdame a confiar en Ti. Quiero ver Tu mano sobre mi vida. Tú me bendices con todo lo necesario para cumplir Tus propósitos. Gracias por Tu Espíritu. Ayúdame a escuchar Su voz.


