El siervo mostró fidelidad a su amo y diligencia en su tarea. Mostró temor de Dios y respeto a su Señor.
Cuando vemos un servicio excelente y un siervo de gran carácter, nos anima a conocer al amo de ese siervo, pues de alguna manera, el siervo es un reflejo de su amo.
Me pregunto ¿qué dice mi servicio y mi carácter acerca de mi Adonai, mi Amo y Señor? ¿Ambos reflejan lo digno que Él es? Quiero hacer mis tareas y comportarme de una manera que sea digna de mi Señor.
Adonai, has puesto muchas cosas en mis manos y me has dado tareas importantes. Gracias por el ejemplo del siervo de Abraham. Haz de mí una sierva Tuya digna, fiel y diligente.