<< Cuando el agua del odre se acabó, ella dejó al muchacho debajo de uno de los arbustos… y alzó su voz y lloró>>
Génesis 21:15-16 NBLA
Lectura: Génesis 21-23
Agar no podía ver la promesa de Dios ni encontraba una salida de sus terribles circunstancias. Sin embrago, todo estaba encaminado hacia el cumplimiento de la promesa que Dios le había hecho cuando huyó estando embarazada.
Aunque no siempre es de la manera que hemos imaginado, ¡Dios siempre cumple Su palabra!
Señor, cuando paso por el desierto, cuando no veo techo y tengo sed, abre mis ojos como lo hiciste con Agar y fortalece mi fe. Quédate conmigo, así como estuviste con Ismael.