<<…Yo te guardé de pecar contra Mí…>>
Génesis 20:6 NBLA
Lectura: Génesis 19-20
Abimelec tomó a Sara sin saber que realmente ella era esposa de Abraham. Una vez más, Dios intervino. Él advirtió al hombre y le hizo saber la consecuencia de no escuchar su voz, pero también en Su misericordia, le dio la oportunidad de arreglar sus asuntos. Dios no se deleita en castigar el pecado. Él se deleita en la rectitud.
En mi conocimiento de lo que es santo, mi inmadurez y mi ignorancia, seguramente, estoy pecando contra Dios sin querer. No obstante, es hermoso ver que en el corazón de Dios está el guardarme de pecar contra Él. Tan grande es Su deseo que dio a Su Hijo para darme Su rectitud, una nueva naturaleza y Su Espíritu Santo.
Gracias, Señor, por Tu cuidado sobre mí, por salvarme de mi misma y darme rectitud. Verdaderamente, me asombra.


